viernes, 20 de enero de 2017

Las casitas de cartón

Con los Reyes tan cerca mi casa se llenó de cartones y eso es sinónimo de diversión y creatividad. Mis chicos nos perdieron la oportunidad de usarlos. Ya conté que se habían hecho un coche, pero les debió parecer poco porque reutilizaron sus cajas para construir algo más grande. Necesitaron unas mantas y más cartones, pero se hicieron sus casitas al gusto de cada uno y no veas la de horas de juego que están dando.

El pater de familia está deseando tirar los materiales a la basura por el bien e higiene del hogar, pero se están salvando a base de cabezonería materna. Sé que tiene razón y que el cartón es el alimento preferido de las de las... ejem... cucarachas ¡puaj! casi me convence. pero los ojillos de mis infantes pudieron más y no puedo quitarles lo que ahora es su juguete preferido. Nada de lo que les ha traído los reyes puede ganar al influjo del cartón moldeable.

Iván hasta se ha hecho ventanitas. Y ambos han decorado sus casitas con sus mayores tesoros. A pesar de que ocupan un buen espacio de las habitaciones no tengo corazón para acabar con su juego lleno de imaginación.

Raúl sólo espera su oportunidad para poner algo de cordura en esta casa que empieza a parecer la del mismísimo Diógenes.

El pequeño ya le ha echado el ojo a otra caja enorme que íbamos a tirar. La señaló muy ilusionado preguntándome si se la daba. Ni él sabe aún para qué, pero ya está maquinando. Como esto siga así se nos va a llenar la caja de cartones o mi marido nos echa de casa. Una de dos.

miércoles, 18 de enero de 2017

Coser y contar

Coser y contar es un libro infantil que lo tiene todo: una historia con valores, una manualidad - juego y muchas posibilidades. Gracias a Boolino lo tenemos en casa y nos ha gustado mucho.

Mi idea era empezar con el cuento en cuanto se lo entregara a mis churumbeles y luego seguir con la aguja, la lana y las fichas para decorar, peeero, los peques se tiraron a degüello a por la actividad. Les llamó mucho la atención la aguja de plástico, que no entraña ningún peligro para sus deditos. 

Así que no me quedó más remedio que abrir el apartado dónde vienen las lanas para empezar a coser antes que a contar. Tampoco me dejaron leer tranquilamente las sencillas instrucciones de la actividad. Enseguida, el mayor se puso a coser bajo la atenta mirada del pequeño y, cuando quise intervenir, ya había usado toda la lana roja en Gabo, el perrito, de una manera un tanto libre.

Cuando le tocó el turno al pequeño, corté la lana azul en trozos más pequeño como aconsejaban en las instrucciones y le enseñé cómo doblarla para enhebrarla en la aguja. Estuvo otro ratito pasando la aguja de un lado al otro de Fido, el ratón, pero al igual que su hermano, no quiso ni oir hablar de cambiar de color, ni de usar otro elementos decorativos como botones. Para qué iba a liar más la cosa si el tema ya le exigía concentración para acertar bien en el agujero.

No sólo es divertido y diferente a todo lo que habíamos hecho hasta ahora, sino que la actividad de coser es buenísima para la fomentar la concentración, la coordinación ojo mano y la psicomotricidad fina, lo que les viene de miedo a los peques. 

Por ahora no consigo que se concentren más de cinco o diez minutos, pero con lo movidos  que son no es mal record.

Tras la sesión de costura del primer momento los senté a mi lado para conocer a Sira, Fido, Guida, Dana, Bubo, Max y Lía en una aventura en la que se ensalza el trabajo colaborativo y la buena alimentación. Me sorprende como a mis niños les enganchan todavía hasta las historias más sencillas y que los argumentos más complicados no le hayan hecho perder el interés por este tipo de cuentos infantiles. Me sorprende y me encanta que sea así.

Pasamos un buen rato acompañando a los protagonistas en su día en el huerto. A partir de entonces, cuando cogen las fichas ya saben quien es quien antes de ponerse a decorarlo con la aguja de plástico y lanas de colores (aún no he conseguido que añadan botones decorativos).

martes, 17 de enero de 2017

Sorteo Simply Supplements

Las Navidades no han podido conmigo, ni la vuelta al trabajo tampoco. Y en parte ha sido gracias a la providencial colaboración con Simply Supplements que hizo que cayera en mis manos un bote de pastillas de Ginkgo Biloba y Ginseng Coreano y un multivitamínico especial para mujeres suplementos de VitaFem Plus, que me vinieron que ni pintados para cargar pilas. Los peques probaron unas multivitaminas masticables infantiles que estaban buenísimas. Todo natural y muy saludable. Si queréis conocer mi experiencia podéis leerla en este post.

Al poco de tomarlos pude ver resultados. Se nota mucho tanto en el ánimo, en el físico, como en la energía. Aunque milagros tampoco hace, si te dan noche toledana eso no se arregla ni con ginseng ni con tres litros de cafeína en vena. Se arrastra uno cual gusanito hasta que se termina el día y llega el ansiado momento de meterse en la piltra y desmayarse.

Voy al grano que me disperso, el caso es que desde Simply Supplements han contado con este modesto blog para sortear, nada más y nada menos, que un vale de 30 eurazos para gastar por teléfono en su tienda. Así, el ganador podrá elegir lo que más se adecue a sus necesidades.

Tienen remedios naturales para mejorar la salud y la belleza: presión arterial, mala circulación, huesos, estrés, pelo, uñas, piel, adelgazamiento, memoria, energía, hormonas, dolores musculares... Por mi parte, recomendaría lo que he probado, claro, pero ellos tienen expertos a los que les puedes consultar lo que te puede ir mejor, como hice yo en un principio. Cada persona es un mundo.

Para participar, sólo tienes que compartir la publicación en facebook o twitter con el hashtag #SorteoSimplySupplements y seguirles en su facebook  y twitter. ¡Ah! y dejar un comentario en este post con el nombre de usuario que tienes en estas redes sociales. El ganador debe residir en España.

Fácil ¿Eh? Pues apúntate que sólo tienes hasta el 31 de enero para hacerlo. Tras esa fecha se cierra el sorteo y anunciaré al ganador. ¡Mucha suerte a todos!


lunes, 16 de enero de 2017

El Horreo de Madrid

Escondido entre las placitas de Barrio del Pilar hay una figura extraña, fuera de lugar... Un horreo gallego. Es sorprendente verlo allí, tan lejos de su casa: Galicia. Lleva allí desde 1973, aunque yo me enteré de su existencia hace relativamente poco. Hará poco más de un año. Y desde entonces quería llevar a los chiquillos a conocerlo porque me parece una curiosidad muy chula del barrio.

Está escondido en la plaza de Concurbión, un lugar que no me queda de paso nunca. Así que el tiempo fue pasando, pasando... Hasta que un día, por pura casualidad, pasé cerca con Daniel y no con la prisa pegada a los talones, como casi siempre.

Así que le pregunté si quería verlo y me contestó con otra pregunta: ¿Qué es un horreo?". "Ahora mismo lo vas a ver" le contesté poniendo rumbo a la plaza en cuestión.

Le llamó muchísimo la atención. Le expliqué que servían como graneros para guardar los alimentos y salvaguardarlos de la humedad porque en Galicia llueve mucho y quiso saber si todavía se usaban y si podíamos ir a verlos.

Seguro que algún día iremos, pero por ahora nos tendremos que conformar con el único que hay por las calles de Madrid.

domingo, 15 de enero de 2017

Pintando camisetas Minecraft

Una de la actividades estrella con mis hijos es pintar camisetas. No sólo es divertido hacerlas, sino que ponérselas es lo más. Les encanta fardar delante de sus amigos y familiares de modelos exclusivos y personalizados. Hay que ver con que ilusión sueltan: "Lo he hecho yoooo"

Hacía bastante tiempo que no pintábamos camisetas viejas. De hecho, porque no teníamos muchas ya que hice una buena limpia tras el taller de Orden y limpieza en casa, pero, de repente, Daniel llegó un día asegurando que los deberes de la tarde eran geniales y que no quería perder ni un segundo en ponerse manos a la obra. Necesitaba pintar una camiseta porque así lo habían decidido el equipo de los pintores de la performance que iban a desarrollar en clase. Tenían que ir vestidos con sus propias obras de arte.

Esto merece una explicación, resulta que los peques orientaron muchos de sus esfuerzos a ensayar una performance en la que hicieron cuatro grupos: los coros, los bailarines, los músicos y los pintores. Daniel pertenecía a este último grupo. Así que busqué alguna camiseta vieja y tras mucho rebuscar encontré una suya y otra de su hermano que ya podía pasar por posible candidato a trapos. Como tenían dibujo volví la de Daniel del revés y se la dí para que pusiera su huella artística.

El primogénito, se lo pasó bomba plasmando el universo Minecraft, el juego que los trae locos últimamente. Tanto se divirtió que me pidió más. Le di la camiseta de su hermano y también la llenó de escenarios y personajes Minecraft, pero no tenía más material, así que le prometía que al día siguiente iría a ver camisetas sin dibujo a buen precio para que las personalizara.

A Iván le encantó su camiseta, así que también me encargó un par de camisetas para él. Cuando fui a buscar no encontré ninguna. Desesperada me tiré a por camisetas interiores blancas y encontré unos packs de dos a dos euros. El precio era inmejorable, así que llevé uno por talla.

Los chiquillos las recibieron muy felices. Cuando acabaron de pintarse las suyas, me pidieron mías para hacerme un regalo. Les dí dos camisetas interiores muy feliz de tener yo también obras de arte en mi cajón.

Al día siguiente estrenaron las primeras tan orgullosos que me costó mucho convencerles para que fueran con las chaquetas y los abrigos abrochados. Cuando le pregunté a Daniel cual iba a elegir a la performance me miró unos minutos sin comprender y luego me soltó la bomba. "Ninguna mamá, si para la performance había que llenar la camiseta de manchas de pintura no de dibujos" "¡Queeeeee!"

Después de casi matarlo, me volvía a pasar por el hipermercado por otro pack de camisetas blancas y esta vez sí que hizo lo que le habían mandado. Le di unas témperas solidas que tenemos para manualidades y le quedó muy bonita. Que pena que se fuera toda la pintura en la primera lavada.

La profesora nos pasó fotos y un vídeo de la performance. ¡Les quedó increíble!

sábado, 14 de enero de 2017

Fantasmas. Manual de instrucciones

¿Estás pensando adoptar un fantasma y no sabes ni por dónde empezar? Pues "Fantasmas. Manual de instrucciones" es el libro perfecto para guiarte en esta aventura. Lo gané en el sorteo de Refugio de Crianza y no podemos estar más contentos con él. Hasta estamos buscando castillo fantasmagórico cercano para ir a por el nuestro.

Me pregunto de qué tipo lo elegirán. Marino no porque en Madrid se iba a deprimir con tan poca agua a su alrededor; histórico es posible, si se encuentra a el mismísimo Cid van a llorar de la emoción, pero espero que no le dé por ser sincero porque ellos los tienen idealizados por las leyendas que protagoniza y una dosis de realidad puede estropear esa admiración. Casi mejor uno de sábana blanca como el que elige la protagonista de la historia. Es una monada. Aunque conociéndolos cogerán al más estropeado de todos. No pasa nada. Ya cogeré la aguja y haré todo lo posible por arreglarlo para que no vaya asustando a nuestros invitados.

Y luego habrá que seguir las instrucciones del manual en cuanto a su cuidado, alimentación, higiene... Necesitan mucha atención y mimo. Menos mal que tenemos el libro. Sin él no sabríamos ni por dónde empezar.

Lo cierto es que es muy divertido y los dibujos son una monada. Los peques se podrían pasar un buen rato sólo mirándolos y riéndose de las situaciones. Parece que el proceso de adoptar un fantasma se parece mucho al de una mascota. Ir a la perrera a por él, alimentarlo de la forma más correcta, asearlo y, sobre todo, quererlo mucho muchísimo y nunca, jamás, hacerle daño o abandonarlo. Son mensajes que van calando en la conciencia de los niños.

Muchas gracias Refugio de Crianza por este precioso libro. Si queréis leer la reseña que hicieron ellas del libro la tenéis aquí.


jueves, 12 de enero de 2017

La finca de Osorio, un paraíso en el que perderse

No todo es playa en Gran Canaria. Tiene unos lugares preciosos para visitar. Entre ellos la finca de Osorio. Mi hermana reservó visita y nos llevó a pasar el día. Fuimos cargados de bocadillas y cosas ricas pensando en comer y pasarnos toda la tarde paseando, pero encontramos un lugar perfecto para charlar, jugar y disfrutar del lugar con mucha tranquilidad.

El sitio es precioso, de cuento. Buscamos una mesa un poco aislada del resto y allí montamos el campamento, al lado de una extensa llanura de hierba y flores en la que corrimos seguidos de perros y niños hasta cansarnos.

Los peques enseguida se montaron su mundo de fantasía particular en el que los árboles eran sus casas, con habitaciones y todo, los palos armas contundentes y las hojas y piñas la comida que había que recoger y almacenar. Se lo estaban pasando tan bien que no querían ni oír hablar de una paseo de exploración.

Comimos muy a gusto y la sobremesa se extendió muchísimo entre risas y bromas. El más peque de la comitiva se portó muy bien y también disfrutó del día a tope, aunque sus primos mayores le ignoraran a tope y opinen que no hace nada y es muy aburrido. Pronto les perseguirá exigiendo su atención con balbuceos. ¡El tiempo pasa volando!

Entre los tres niños, los tres perros y los mochilones llamábamos la atención. Tanto que hasta un precioso gallo vino a visitarnos, supongo que esperando encontrar algo apetitoso entre nuestras provisiones, pero pronto se fue por dónde había venido espantado por la chiquillería y los curiosos perrillos.

Al final, ni exploramos, ni vimos mucho más porque estábamos tan a gusto que no nos movimos hasta que llegó la hora de volver a casa. Bueno, en realidad, los niños no pararon quietos ni un segundo trepando, corriendo, gritando... Así acabaron de cansados, aunque ellos lo negaran y pidieran más marcha.

Lo pasamos genial en esta preciosa finca.