martes, 23 de mayo de 2017

Bazar Solidario de la Embajada de Indonesia

Un año más nos hemos acercado al Bazar Solidario que organiza el Embajada de Indonesia. A los niños les encanta esta cita internacional. Daniel incluso tiene ya algunos platos preferidos que siempre pide, como los pinchitos con arroz y un postre multicolor.

Este año empezaba un poco más tarde, así que fuimos a tiro hecho a comer. Llegamos pronto y aún así ya no había mesa libre. Menos mal que unos amigos nos hicieron hueco en la suya.

Todo estaba delicioso. Personalmente, lo que más me gustó fue la sopa de albóndigas con mis cosas y el postre de arroz rebozado con coco y miel.

En el patio donde se celebra había muchísimo ambiente. Los puestos del mercadillo y la decoración daban color a la celebración. En el mercadillo había un montón de cosas chulas: vestidos, faldas, bisutería, productos gourmet... Todo me entraba por los ojos. Daniel me compró una pulsera por un euro y me la dio muy feliz (el dinero era mío, pero eso son sólo nimios detalles).

Mientras comíamos, las televisiones ubicadas en muchos puntos estratégicos retransmitían lo que ocurría en el escenario. Cuando terminé de comer me acerqué al lugar donde se representaban los espectáculos para verlos en directo un rato. Unos niños bailaban con caballitos de cartón, mientras unas chicas cantaban y los músicos tocaban extraños instrumentos. La verdad es que se curran los espectáculos. Lo poco que ví me fascinó: Bailes, canciones, demostraciones...

Hablando de instrumentos, nos llevamos a casa uno de los Angklung que daban si comprabas cinco papeletas de la rifa. Cada uno eran notas musicales diferentes. Durante la celebración tocaron uno grande con todas las notas en el escenario. A Daniel le gustó tanto que lo llevó al cole para enseñárselo a sus compañeros.

Un amigo Indonesio de Raúl les regaló a los chiquillos otro instrumento, esta vez de viento, muy curioso que les encantó. Vamos a montar un grupo al final con tanto instrumento musical por casa.

Iván disfrutó un rato del castillito hinchable que ponen  todos los años, pero Daniel ya se pasaba de edad y no pudo jugar en él.

Fue una jornada muy exótica y divertida para toda la familia. Volveremos el próximo año.


lunes, 22 de mayo de 2017

Tarde en la plaza de los chorros

Sé que es pronto aún, pero con el calor que está haciendo mis hijo no paran de pedirme actividades de agua con gran insistencia. En cuanto pisamos un parque localizan las fuente más cercana y se ponen como cerdos. Dan ganas de meterlos en la lavadora con la ropa.

Con este espíritu no pude negarles su petición de ir a la fuente de los chorros a jugar con el agua. Eso sí, me cargué de jerseis y pantalones largos por si acaso. Con las toallas, los juguetes, la merienda... Iba cargada como una burra, pero con dos churumbeles dando brincos de la emoción.

Nada más llegar corrieron hacia los chorros como locos y tuve que desgañitarme para que se acordaran de quitarse las camisetas. En un principio a Daniel le dio un poco de vergüenza descamosarse, pero en cuando vio a su hermano meterse casi de cabeza se le quitaron todos los males, se quitó la camiseta y fue detrás.

Se lo pasaron genial luchando contra el ejército del agua. Machacando los chorros sin piedad que luego se vengaban en cuanto levantaban el pie. En una de esas Iván me llamó muy contento porque había conseguido tapar uno con la mano. Pero en cuanto las apartó se estalló un chorrazo en plena cara. Cias casi me entra la risa, pero me aguanté para que no se enfadara. Por lo menos pareció no afectarle en absoluto y siguió con su lucha calado pero tan pancho.

Su hermano, mientras, me pidió que le diera instrucciones para ir avanzando por las casillas y luchando contra los chorros. Le indicaba para donde tenía que ir y cuando tenía que luchar. Huelga decir que me mataron en todas las partidas.

También se lo pasaron bomba con las pistolas de agua que llevamos y con el balón, que se quedaba suspendido en el agua lo justo para que Iván le diera un certero patadón. Tan bien se lo estaban pasando que se pegaron más de una hora a remojo.

Como a mi me parecía que cada vez hacía más fresquito intenté convencerles para que dejaran su lucha contra el ejército del agua, pero me costó muchísimo.

Tras un buen rato logré llevarlos al parque que está al lado y que es muy chulo. Tiene hasta un tirolina. Como no les hice foto en ella voy a poner de otro día porque mola un montón para los niños. Y para los adultos. Yo también me he tirado y es divertidísimo.

En esas estábamos cuando llamó el padre que estaba disfrutando en ese momento de un taller de rol que hacen en el centro cultural para avisarnos que en un cuarto de hora comenzaba, en ese mismo centro, la película de "Tintín en busca del unicornio". La entrada era gratis, así que volamos hasta allí para no perder la oportunidad.

Cuando llegamos a la sala estaban ya en las letras del inicio. Nos encantó la peli. Estaba llena de escenas trepidantes y luchas de piratas. Además de que el valiente milú daba mucho punto a ojos de mis hijos. No apartaron los ojos de la pantalla. Lo que me extrañó mucho fue que eran los únicos niños de la sala. El resto era gente mayor. Se ve que la gente no se entera de estas cosas. Nosotros de chiripa. Le pregunté a la recepcionista cómo podíamos estar al día de las actividades del centro y me cogió el email para mandarme las newsletter.

De allí no quedamos un rato en el parque de enfrente porque me lo suplicaron de rodillas, porque, si es por mí, me voy directa a casa. ¡Estaba agotada! Pero ellos seguían teniendo pilas y corrían que se las pelaban de arrriba a abajo del lago del parque, que estaba totalmente vacío para divertimento de las masas infantiles, que lo estaban disfrutando a tope.

Como colofón final a una tarde llena de aventuras nos juntamos con el papá que acababa de salir de su taller y nos fuimos a por kebabs para la cena y a jugar a un juego de mesa, Tobago. No estuvo mal, pero a mis churumbeles ya se les cerraban los ojos solos. Pobrecitos. Se derrumbaron en la cama esa noche.

sábado, 20 de mayo de 2017

Rivalidad entre hermanos

La rivalidad entre hermanos es algo lógico y esperable. Seguramente sea hasta algo natural y sano. Pero hay límites, digo yo. Y en esta casa se están pasando de castaño oscuro. Hemos llegado al "Sírveme a mí la comida que a Iván se la serviste primero ayeeeeer", "Noooo, mentiraaaaa. Que se la serviste a Danieeeel". O "Yo pruebo primero el juego nuevo de la tablet porque siempre los prueba primero Daniel", "¡¡¡¡Mentirosooooo!!! El último lo probaste túuuuu"... Y así en un bucle infinito con las cosas más insignificantes. ¿En serio vale la pena las peloteras tremendas que se forman por comerse el arroz medio minuto antes que tu hermano?

La última ya clamaba al cielo: "Es que Daniel ha ido al médico doooooos veces y yo solo unaaaa buaaaaa" ¡Pero y a mí qué me cuentas! ¡Yo que culpa tengo! Ni que fuera plato de gusto ir al médico. ¿Alguien lo entiende? Pues que venga a explicarmelo porque para mí como si fuera chino.

Os podéis imaginar quien suele estar en medio de la trifulca: ¡Yo! Que si quiero más al otro, que si le hago más caso, que si siempre hago lo que quiere el otro... Buuuuf. Que harturaaaaa. Voy a empezar a hacer únicamente lo que YO quiera. A ver si así se callan de una vez. Aunque lo dudo mucho porque ahora estamos en época de "No es justoooooo", "Eres malaaaaaa", "Nunca haces lo que yo quierooooo"... Dicen que es porque se acerca el final de curso y están cansados, pero también me cansé de que tengan excusa para todo. No cuelaaaaaaaa.

Yo también estoy cansada y no les acuso de todos mis males. ¿Os imagináis?: "Me ha caído un marrón en el trabajo... ¡Por tu culpa Daniel!", "Tenía que salir y justo se pone a llover... ¡Que malo eres Iván". Pues yo no me lo imagino. No me cabe en la cabeza y me tienen con la paciencia justita justita.

Últimamente zanjo las discusiones con un "¡Los dos castigados!", "Pero mamáaaa", "¿Quieres doble castigo?". Ya sé que no es lo mejor, ni lo más correcto, ni me paro a entenderles y todo eso, pero es que... ¡¡¡Gruarlll!! Hay que vivirlo, esto no se puede contar con toda la intensidad que supone.

Y encima ocurre todos los días... ¡varias veces! Buuuuf

Lo peor de todo es que es una fase extralaaaarga. Mis hermanos y yo nos peleamos hasta más allá de la mayoría de edad, que yo recuerde. Mis pobres padres. Ainsss. Ahora les entiendo. Espero que hayan épocas más suaves y que esa época empiece ahora. Sería tan maravilloso.

No digo que se peleen en todo momento. Tienen ratos que te los comerías: Se ayudan, juegan juntos, se cuentan cosas... Pero escasos, escasos.

viernes, 19 de mayo de 2017

Las camisetas de lentejuelas

¿Habéis visto esas camisetas y jerséis llenos de lentejuelas que forman un dibujo u otro según hacia qué lado las "peines"? Me encantan. Son casi adictivas. Y a mis hijos les pasa lo mismo. Es ver a una niña luciéndolas y correr a jugar con las lentejuelas. ¡Qué invento!

No tardaron mucho en expresar su deseo de tener la suya propia, pero yo sólo encontraba de corazones o estrellas. Y esas seguro que luego no se las iban a poner porque les conozco. Las usarían de juguete y no les veía yo mucho recorrido.

Afortunadamente me topé con unas graciosísimas de los minions. Son personajes que les hacen mucha gracia a mis churumbeles así que pensé ¡Éxito seguro! Que estuvieran en el departamento de niñas no me frenó. Para mí que eran muy unisex.

Me las llevé sin pensármelo dos veces. Y acerté. Fliparon con las camisetas. Se las quisieron poner en el acto y no dejaban de peinarlas hacia arriba y hacia abajo de mil maneras.

El padre me llevó aparte y me susurró: "Oye, ¿eso no es de chica?". Le confesé que sí, pero que a mí me parecía muy unisex. Al verles tan ilusionados el padre me dio la razón.

No es que piense que el rosa es de chicas o el azul de chicos, ni mucho menos, pero son mis propios hijos los que de repente gritan horrorizados. "¡Eso es de chicas!" y salen huyendo horrorizados. Me pasó con uno pantalones morados y con una camiseta rosa. Eran de corte de chico, pero no hubo manera de convencerles porque (Tachán, tachán) sus amigos se iban a reír de ellos si les veían. Es una pena pero es así.

El caso es que se la pusieron muy contentos y triunfaron allá donde fueron porque la verdad es que son chulísimas. Pienso comprarme una en cuanto vea una de mi talla. Como he dicho. Son adictivas.

Cuando descubrieron que el sol se reflejaba en ellas y los convertían en bolas de discotecas ya fue el summum.

jueves, 18 de mayo de 2017

Primicias News, el periódico de los niños

¿Tienes un hijo, o más, con curiosidad por la realidad que le rodea? ¿Es de esos que tiene una antena parabólica por oreja y te pregunta las cosas más surrealistas o difíciles de explicar? Pues se parecen mucho al mío. ¿Mamá qué es un atentado? ¿Por qué se ha quemado esa fábrica? ¿Y se han muertos de verdad? ¿Qué les pasó? Siria, Turquía, Afganistán, Yemen... ¿Qué pasa en esos lugares? ¿Por qué los nombran tanto en las noticias? Y ¿cómo le explico yo lo que son los terroristas, por qué hay puntos calientes en el mundo, por qué hay recortes en España, por qué la población española se ha empobrecido tanto estos años...? Difícil hablar de estos temas con un niño de siete años que todo lo pregunta, todo lo cuestiona y todo lo quiere saber.

Hace poco me encontré con una herramienta que me va a ser muy útil para que el peque empiece a entender el mundo que le rodea. Se trata de un periódico para niños que presenta las noticias de una forma directa, con un lenguaje adecuado y comprensible para su edad y con temas que les interesan. Se llama Primicias News y es todo un descubrimiento.

Hace unos días nos llegaron unos ejemplares a casa para poder conocer mejor este producto, aunque a mí ya me había convencido desde el primer vistazo a su web. Daniel se hizo con ellos enseguida y se sentó a ojearlos en el sofá muy interesado. Le hizo mucha ilusión que el sobre llegara a su nombre.

Siempre abren la portada con un tema de actual, que en esta ocasión fue el bullying con motivo del día anti bullying (el dos de mayo). Cuentan con dos o tres noticias extensas y muchas cortas de gran actualidad, de interés general, curiosas o educativas tanto del ámbito nacional como internacional.

Hasta Iván lo miraba con curiosidad y se acercó a que le leyera alguna noticia que le había llamado la atención especialmente, pero aún es muy pequeño para dar el salto del ombligo a la sociedad de la información. En una par de años me lo veo devorándolo como su hermano mayor.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Día del Comic gratis en Akira Comics

El sábado pasado fue el Día del Cómic Gratis, una celebración que nos viene de Estados Unidos y yo la adopto con gran alegría. Se celebra todos los segundos sábados de mayo desde hace ocho años, aunque en Estados unidos es el primer sábado de mayo y tienen mucha más tradición con esta costumbre tan bonita que, a primera vista, parece chocar con el resto de festividades que, normalmente giran alrededor de que compremos algo para regalárselo nosotros a Alguien. En esta ocasión, algunas editoriales hacen ediciones especiales para regalar ese día a los que se pasen por las librerías que participan. Así consiguen dar mucha visibilidad a estas tiendas.

Entre las tiendas de cómics que se adhieren a esta celebración está Akira Comics, que lo hace a lo grande por muchas razones. La primera es que, en vez de darte a escoger dos entre los doce títulos que han cedido las editoriales españolas, te las presentan todas en un pack, y la segunda es que te regalan otros tres packs con las ediciones de comics gratis de Estados Unidos. ¡La caña!

Y por si eso fuera poco encuentras ambientillo en la supercola que da la vuelta a la esquina. Allí se juntan muchos aficionados charlando sobre las últimas novedades o la serie que no te puedes perder nunca y no hay excusas. Se pasa un buen rato. Y encima te encuentras con personajes famosos como El Castigador, Hiedra Venenosa, el Capitán América o el Acertijo animando a los concurrentes. ¿Se puede pedir más?

El Castigador iba haciendo preguntas al público allí reunido y regalando cómics que no estaban incluídos. Enseguida la llamó la atención las nuevas generaciones y se acercó a mis churumbeles para preguntarles quienes forman la Liga de la Justicia. Los pobres se quedaron en blanco. Menos mal que el padre fue en su auxilio y les dio una pista (Ptsss ptsss Acordaros de los superamigos...) Y se acordaron lo suficiente como para dar un par de nombres que les valió sendos comics que atesoran con orgullo (aunque en mi opinión, y la del castigador, están un poco verdes aún en estos temas). Uno de los cómics era justo el que publicaron para luchar con el Bullying en las aulas el dos de mayo (Día del Anti Bullying). Fue el primero que leí y está genial. Deberían repartirlos en los coles.

Cuando por fin llegamos a la pérgola que habían montado frente a la tienda para que no se liara parda entre los que entran y los que salen, pedimos un pack de cada. Es lo bueno de ser cuatro. Ya tenéis una buena razón para ir a por el segundo jajaja

Los peques se hicieron con una chapas muy molonas y se sentaron a responder la adivinanza de El Acertijo:

Solo tres letras yo tengo
más tu peso yo sostengo.
Si me tratas con cuidado,
te llevaré a cualquier lado.

Buuuf ni idea. Que vergüenza, pero no la adiviné. Ni los niños tampoco, pero eso no es excusa. Luego le tocó el turno a los peques. Primero Iván:

Oro parece
Plata no es
Quien no lo adivine
Tonto es

Uy uy que difíciiiiiil. El acertijo se enrolló mucho dándole bolilla al pequeño que se explotaba de la risa con él. Al final la acertó tras muchas pistas.

Daniel dijo la suya:

Para los tristes mucho
para los alegres poco
y para Dios la eternidad

¿Ein? Tranquilos, que acertijo es un experto en estos temas y la acertó tras un rato de charla.
Los peques se fueron de allí emocionados con este personaje. "Qué pena que sea malo, ¿verdad mami?", me soltó mi niño mayor.

Y de ahí nos fuimos al parque a que los peques quemaran energías y los papis comenzarán a devorar los cómics tan a gusto.







martes, 16 de mayo de 2017

Tu bebé en casa (con descuento promocional)

Durante las Jornadas Be Mum and Dad conocí un proyecto de lo más curioso que me parece la bomba. Se llama Tu bebé en casa y consiste en un asesoramiento total sobre el cuidado de tu reciente retoño. Nada más nacer el pequeño, llamas a la empresa y, adaptándose a la disponibilidad de ambas partes, te mandan una enfermera titulada que durante tres horas te explica detalladamente cómo se baña al niño, cómo se le quitan los gases, cómo cambiar el pañal, cómo afrontar la lactancia materna...  Y todas las dudas que les surjan a los padres primerizos.  Si con tres horas no te parece suficiente tienen otros dos packs más completos.

Me parece un regalo muy especial. Y me hubiera encantado que me lo hicieran cuando nació mi primogénito. Nunca había sido muy niñera y no tenía ni pajorera idea del tema niños, así que di mucho, muchísimos palos de ciego, hasta que me sentí cómoda en mi papel de madre. Tuvo que venir el segundo para que por fin consiguiera tener confianza en mí misma a la hora de cuidarles. Y aún así tampoco me hubiera venido mal una ayudita con los dos trastos durante los primeros días.

Recuerdo cómo me sentí cuando me pusieron a Daniel encima de la tripa en el paritorio, hace ya siete años. Fue una sensación entremezclada de aturdimiento, inseguridad y amor, por supuesto. Pero sobre todo, sobre todo inseguridad.

Ya tenemos al niño aquí. ¿Y ahora qué? No sentí miedo porque confiaba ciegamente en mi madre y mi suegra. Si han criado a tres tiene que saberlo todo. Pero enseguida me sacaron del error ellas mismas. "Niña, no esperes milagros de nosotras", me dijo mi madre. Y era cierto. Para empezar, ni siquiera estábamos de acuerdo en los métodos.

Así que me di un gran tortazo con la realidad. Una en la que todos tenían algo que decir, que criticar, que reforzar... A eso se le suma que Daniel sólo se callaba en la teta y... Bingo. Un infierno total. Eso sí, lleno de amor, mucho amor. Pero infierno al fin y al cabo. Ni comía, ni dormía, ni veía la luz. Porque no  sabía cómo cuidar al peque. Las personas de confianza y los profesionales que me rodeaban me hacían llegar mensajes confusos y contradictorios que me liaban aún más.

Al final salí del atolladero utilizando el sentido común, pero confieso que lo pasé muy mal por el camino. Ojalá hubiera contado con la ayuda de este servicio en ese momento. Supongo que hubiera vivido el inicio de mi maternidad con muchas más calma.

Y aquí viene lo mejor de este post. Si estás embarazada o quieres hacerle un regalo muy especial a alguien de tu entorno que lo esté puedes aprovechar este código para conseguir un 10% de descuento en la web de Tu bebé en casa: BLOG1MADRE. Tenéis hasta el 30 de junio para disfrutar de esta interesante promoción.