miércoles, 18 de abril de 2018

A100do, Experiencias invalorables en familia

¿Quieres vivir una experiencia única en familia? A nosotros nos encanta llenar de sorpresas nuestro a día a día. Y los peques agradecen un montón esos momentos únicos y atesorados en la memoria. A mi me encanta cuando estoy hablando con mi madre y comienzan los "¿Te acuerdas cuando fuimos a...?", "Lo bien que lo pasamos cuando...", "Nunca me voy a olvidar del día en que...". Espero que en el futuro mis hijos y yo tengamos también esas mismas conversaciones sobre su infancia y lo bien que lo estamos pasando en familia. Creo que por eso mismo me llamó tanto la atención del proyecto a100do (Además de porque me encanta el nombre de la empresa. ¡Qué currado!), porque construye de forma natural esos precioso recuerdos y facilita que se den.

¡¡Montar en globo debe molar mucho!!
Esta empresa oferta buenos momentos en formas de cajas de experiencias para todos los gustos y bolsillos: desde convertirse en modelos por un día hasta ingenieros pasando por todos los palos: deportistas, aventureros, artistas, cantantes, actores, granjeros... ¡Quién no ha soñado con estos planes cuando era pequeño! Confieso que yo quería ser granjera. Eso de dar de comer a los animalitos me parecía lo más. Y, lo cierto, es que lo conseguí gracias a una amiga de mi madre que me dejó alimentar a sus vacas. ¡Como tiraban de las palmas! Recuerdo que mi hermana y yo estábamos emocionadísimas mientras mi madre se reía con ganas al vernos dar traspiés e intentar no estamparnos contra la valla. ¡Hasta nos enseñço como se ordeñaban! Recuerdo como mi hermana se bebía era vaso sin pasteurizar, hervir ni nada mientras  yo me moría del asco. Si es que somos la noche y el día jajaja. Son recuerdos maravillosos que me encantaría repetir con mis churumbeles, pero, claro, ¿dónde busco yo una amiga con vacas?

Y a lo mejor resulta que estos dos fieras no sueñan lo mismo que yo y prefieren ser actores de doblaje en una película de dibujos animados que conservarán para siempre, o montarse un aventura salvaje pasando de árbol en árbol en tirolinas o incluso que lo suyo es adiestrar perritos (los adoran). Pues en a100do te facilitan el tema para regalarle un momento invalorable en un día muy especial para ellos.

Seguro que si les hablo de que darse una vuelta en globo o construir un iglú está al alcance de sus manos flipan tanto como yo. ¡Cómo me hubiera gustado un plan tan loco e imaginativo de pequeña!

Encima, Alba, la persona que está detrás de este proyecto tan chulo, ha facilitado a los lectores de mi blog un descuento del 10% en todos los productos de la web con sólo meter el código MADRESESPERADA. Pues eso, a seguir disfrutando de los peques y llenando su vida de buenos momentos que les ayuden a crecer felices :D


martes, 17 de abril de 2018

Las historias de terror de Daniel

Mi niño mayor odia los cuadernillos de ortografía y caligrafía. Los odia desde lo más profundo de su corazón. El problema es que necesita hacerla porque su letruja y faltas hacen daño a los ojos. Si seguimos por este camino probablemente le vamos a producir un rechazo a la escritura extremo. Y eso sería una grandísima pena.

Así que hace poco me vino con una solución que podría ser de lo más beneficiosa: Va a practicar escribiendo un libro de relatos de terror. ¡¡Genial!! Fomentamos la caligrafía, ortografía e imaginación. Todo en uno. La motivación está servida. Sólo le he pedido que, por favor, no me meta mucha sangre y tripas en sus historias. A ver si luego voy a tener pesadillas. No os imagináis lo truculento que puede llegar a ser. 

Aquí os dejo algunas de sus historias:

El nuevo Ronin
El ronin llega a Puerto Rico. Justo le atacan por la espalda.
- ¡Yaaaaa! ¿Son?
El samurai dice:
- ¿Sanji?
- Sí, el mismo.
- ¿Cómo es que estás aquí?
- Ni idea.
- Te puedo dejar cobijo.
- Muchas gracias.- Dice el ronin.
Y ¡Yaaaaa! De repente el samurai murió. Y el ronin se fue.

Los asesinos
Un día el ronin vio una selva donde había mucho cadáveres y muchos jugadores. Vio que el que perdía moría. Entonces uno perdió y le atravesaron. El ronin partió los dados y vieron que estaban trucados y mataron al del juego.

El fantasma de Titu
En una aldea había un hombre extraño que tenía un sombrero que tapaba su cara y nadie nunca había visto su rostro. Un errante joven que llegó a la aldea parecía valiente y atrevido y le "proponieron" el reto y claramente fue y le quitó el sombrero y descubrió que era una fantasma. En aquel instante el fantasma agarró al joven y le arrancó la cabeza. Nadie supo nada del joven ni del señor.

El zombi
Durante la abominación y el principio de la tercera guerra mundial los infectados invaden todo y los únicos supervivientes fueron los que antes eran zombis. Todavía no se ha encontrado la medicina pero se ha ¡Aaaaaaah!

A mí, personalmente, me ponen los pelos de punta... Ainsss...

lunes, 16 de abril de 2018

La Saga de las Galaxias en Xanadú

Gracias a un sorteo organizado por Divertydoo pudimos ir a ver una exposición magnífica este fin de semana: La Saga de las Galaxias. La productora Red Velvet Experience la ha llevado al centro comercial Xanadu y resulta que tiene el Premio a Mejor Exposición Star Wars 2017 y está considerada una de las colecciones más importantes de Europa. A nosotros nos fascinó.

Si no eres de los que se paran en los detalles se te va a hacer muy corta, pero si, como nosotros, te paras en cada figura y diorama, te recreas, comentas, intentas adivinar de qué peli es, repites varias veces en las salas que más te han gustado... Entonces te la recomiendo totalmente porque hay mucho en lo que pararse. Son como seis salas llenas de figuras, dioramas, armas, trajes, naves... ¡Todo lo que un fan de la marca puede pedir!

Además, tienen un juego que enriquece la visita. Al entrar en la primera sala no olvides pararte a ver el vídeo y un soldado rebelde te encomendará una importante misión que realizar en esa misma sala. Algunas veces tendrás que elegir entre dos opciones y si tu opción no es la correcta leerás mensajitos como "¿Estás loco? ¿Cómo se te ha ocurrido que podrías ganarles tu sólo? Te das el tortazo padre y vuelves al anterior punto".

Los peques estaban entusiasmados con el juego. Corrían de una figura a otra en busca de la tarjeta reveladora. Cuando conseguías el objetivo pasabas a la siguiente sala, veías el vídeo y continuaba la aventura. Si vais, no dejéis de hacer la aventura.

Otro imprescindible es la réplica a escala real del colosal Rancor de Jabba el Hutt. Además de la entrada, hay que pagar un par de euros para que te dejen traspasar la cinta de seguridad y hacerte las fotos más divertidas de tu vida.

Nosotros enseguida nos metimos en el papel para dar realismo al asunto. El chico que nos hacía la foto tuvo mogollón de paciencia con nosotros y nos tiró un montón de fotos, que si ahora así, que ahora asao... Es que estábamos los cuatro emocionados con el bicho. Desde luego, rentabilizamos los dos euros.

De hecho, estoy pensando coger una de estas fotos para hacer la felicitación de las próximas Navidades. Molaría ¿eh? Se le pone un gorro de navidad al Rancor, se le pinta de verde y un grinch auténtico jajajaja

A mis hijos les llamaron la atención muchísimas cosas. Entre ellas la colección de cuadros hechos con café de la entrada. ¡Y a mí también! Me han parecido extraordinarios. ¿En serio están pintados con café? ¡Son la caña! La sala de las naves también les emocionó, sobre todo porque había una exáctamente igual a la que tenemos en casa. ¡Anda que no se pasaron tiempo señalando la nave y gritando: "¡Esta la tenemos! ¡Es igual a la de casa!".

Por supuesto, saludar al mismísimo Darth Vader (Sin llegar a tocarle) también es algo que impresiona. Lo que les dejó un poco decepcionados fue al pasillo de la Estrella de la Muerte, según Daniel podría ser el pasillo de cualquier nave. No sé que se esperaban.

Entre las paraditas, las fotos, posar con nuestros personajes preferidos, la sesión de fotos con el Rancor y el juego nos pegamos un buen rato en la exposición, que nos ha parecido completísima. Con la entrada nos regalaron descuentos para el McDonalds del centro comercial y un dos por uno en el Minigolf, algo de esquiar que ni idea porque no esquío (profpait o algo así) o media hora en una actividad que llaman toboganing.

Como teníamos claro que a lo de esquiar no (sin saber...) y a los niños no parecía entusiasmarles mucho lo del toboganing, nos metimos en el minigolf. Tiene 18 hoyos y es lo bastante fácil como para que no se frustren, aunque Daniel tuvo un mal momento como a mitad y casi tira la toalla. Gracias a las sabias indicaciones de su padre, ambos críos acabaron el circuito con una puntuación bastante buena y con muy poca diferencia entre ambos. A mí nunca me ha gustado el minigolf, así que no podía ayudar mucho en el tema.

Lo cierto es que fue una mañana llena de emociones.












viernes, 13 de abril de 2018

Atlas de Aventuras Dinosaurios

Hace poco llegó a casa el Atlas de Aventuras Dinosaurios de la editorial Flamboyant gracias a un sorteo de Madrid con niños, dragones y unicornios. ¡Es un libro increíble! Ideal para viajar con la imaginación a un época muy remota.

Desde Pangea a nuestros días el mundo ha cambiado tanto... Y todavía sigue en constante movimiento. ¿Puedes imaginar cómo serán los continentes y océanos dentro de cien años? Seguro que nada que ver con lo que tenemos hoy en día. En este libro nos cuentan sobre los antiguos moradores de la tierra, dónde se han encontrado sus fósiles y los cambio por los que ha pasado la tierra durante su existencia.

Lo mejor para mis niños son los mapas. ¡Hay un montón! Nos podemos pasar horas señalando dinosaurios y leyendo los textos que les acompañan. Cada página que pasas te descubre una increíble criatura nueva con un montón de datos curiosos y encima los dibujos son la mar de atractivos, llenos de detalle y color. Si te fijas bien encontrarás los anacronismos escondidos como el gorro de aviador o el cazamariposas. ¡Es un juego muy divertido!

¿Estás preparado para viajar en el tiempo? Pasa la página.

Por cierto, pertenece a una colección formada por tres tomos. Los otros son: Atlas de Aventuras y Atlas de Aventuras de Animales. ¡Habrá que hacerse con ellos!




jueves, 12 de abril de 2018

Carga tus armas y a la mazmorra a repasar

Mis hijos acabaron muy quemados de exámenes y deberes cuando llegamos a las vacaciones de semana Santa, sobre todo el mayor. No querían ni oí hablar de repasar. Hasta las tareas que les habían mandado desde el cole les sobraban, así que ni hablamos de ponerles a practicar problemas, operaciones o caligrafía.

Por un lado, tienen razón con que las vacaciones son para disfrutarlas a lo loco, sobre todo cuando les viene el último trimestre y hay que hacer el spring final. Casi me había rendido a dejarles a su libre albedrío tras liberarse los primero días de las cargas impuestas cuando se me ocurrió una idea que tal vez pudiera interesarles. Lo cierto es que no recuerdo como comenzó el plan, pero enseguida tenía todo atado en mi mente y unas ganas locas de prepararlo y desarrollarlo.

Con ayuda de internet (que haríamos sin él) fui montando una aventura de mazmorreo de lo más emocionante, con tesoro al final, por supuesto. Si no hay recompensa las fieras no mueven un dedo, eso lo tengo claro.

Lo primero que tuvieron que hacer fue elegir sus armas entre espada (dos cargas), bola de pinchos (tres cargas) y trabuco (cuatro cargas). Estas armas se cargan haciendo operaciones, líneas de caligrafía y problemas que también saqué de internet, así que si quería  munición no les quedaba más remedio que hacer trabajar a sus neuronas. El mayor cargó su trabuco y su espada y el pequeño su bola de pinchos y su espada. Ambos fueron listos y eligieron un arma de pocas cargas para tenerla siempre lista con poco esfuerzo. Después de todo, podían aunar fuerzas para cargarse a los malvados monstruos que le iban a poner difícil llegar hasta el tesoro.

Luego el guardián de la mazmorra, o sea yo, les dió su primera pista: "Dibuja un círculo y a las seis y media lo encontrarás". "Buf, empieza difícil", se queja el mayor. "¡Venga ya! ¿Has resuelto dos problemas de mates super difíciles y no puedes con esto?", "Es que no entiendo que hay que hacer" lamenta el pequeño. A ver, vamos poco a poco. Que es lo primero que hay que hacer: Un círculo. ¿Y que tenemos que dibujar en el círculo? Una hora determinada. ¿A qué se parece este círculo?. Daniel ya hace rato que se ha dado cuenta que me refiero al reloj de pared de la cocina y ya está debajo buscando al monstruo. "¡Hay dos!" exclama pidiendo la ayuda de su hermano. Cada uno tiene cuatro vidas, así que empezamos pronto a usar la munición. Acaban con los dos y cogen las pistas que tienen pegadas. Cada uno tiene la suya. Aunque son exáctamente iguales. He comprobado que es la mejor manera de evitar conflictos y peleas entre hermanos.

Cada vez que se quedan sin munición tienen que sentarse en la mesa de la cocina a hacer tareas para poder volver a llenar sus armas. Intentan negociar para que les rebaje las municiones, sobre todo el mayor, alguna les cuela pero no muchas porque el objetivo principal es que repasen de forma divertida. Entre las pistas encuentran un puzle, un laberinto, un poema acróstico (muy malillo porque me lo tuve que inventar yo para que las primeras letras de los versos formaran alfombra), imágenes... Algunas les cuestan más, y les tengo que echar una manilla, y otras menos. Por el camino tienen que vencer a monstruos más y menos poderosos y volver a cargar sus armas.

Por fin llegan a la última pista, "Leer te da superpoderes" (lo copié vilmente de un póster que nos regaló la Editorial SM de Las princesas Dragón). ¡A buscar entre los libros! Encuentran un mapa, pero tendrían que ser dos. ¿Dónde está el segundo? El libro dónde lo había escondido ha desaparecido. ¿Qué misterio es este? "¿Estáis buscando esto?" pregunta el padre asomando la nariz desde las páginas del libro desaperecido. "¡Síiiiiiiiiiii!" chillan los niños mientras se abalanzan sobre él y consiguen el segundo mapa. ¡Mira que desorganizarme el juego!

Los dos estudian fijamente el mapa, pero les cuesta bastante situar la X roja que indica la situación del tesoro. ¡La de pistas que les tuve que dar! Al final terminamos por hacer el juego de frío caliente. ¡Y sí! dieron con sus sorpresas en lo más profundo de la nevera: uno juguetitos del todo a cien que les sirvió de entretenimiento durante el resto de las vacaciones.

El juego fue todo un éxito, pero la preparación requiere de mucha inversión de tiempo que no siempre se tiene. Nosotros sólo hicimos uno en los once días que duró la Semana Santa y excepto los deberes de clase les dimos bastante manga ancha para que se olvidaran del cole. Luego lo pagamos en el comienzo, eso sí. Aún estoy discutiendo con ellos tres horas para que se sienten diez minutos a estudiar ainsss










martes, 10 de abril de 2018

Mercadillo de juguetes usados

Unas niñas del pueblo han tenido una idea genial. Tan genial que ganas me dan de imitarlas, si no fuera por el apego emocional que tiene los peques a sus juguetes. No descarto el éxito porque más apego todavía tienen al dinero y a las cosas nuevas. Todo es probar.

El caso es que se han montado un mercadillo de juguetes de segunda mano la mar de chulo. Han cogido todo lo que no les hace tilín de su casa y lo han colocado en un lugar estratégico para que los padres piquemos. La buena noticia es que los precios son más que competitivos. No pagué más de 60 céntimos por artículo. Mis hijos elegían entusiasmados lo que se querían llevar a casa mientras Raúl regateaba el precio implacable (lo que hay que ver), según él, era para motivar a lo vendedores y enseñarles la realidad de la vida.

Evidentemente me preferían a mí como cliente que pagaba sin rechistar. A lo tonto se nos pudieran ir tres euros como mínimo en el invento. Aunque el mayor minimizó gastos al hacer de relaciones públicas y conseguir clientes para el puestos. Creo que le pagaron ochenta céntimos por sus servicios.

Al final las niñas consiguieron deshacerse de juguetes que les sobraban en casa, ocho euros y pico y animar el día a muchos niños del pueblo. De verdad que son listas estas peques.

lunes, 9 de abril de 2018

Espacio Madresfera: Educar Con Humor. Ayer y hoy

¡Por fin pude ir a un directo del podcast Espacio Madresfera! Me hacía mucha ilusión pero nunca me cuadraba. Para la ocasión quedé con Refuerzo divertido y Miren, aunque allí nos encontramos a más gente chachi, como Olga de Cuéntamelo bajito, Mamen, la Psicomami, y Ana, Pequeña hormiguita. Antes de llegar nos desayunamos unos cafés para entonar neuronas y un donuts delicioso (al menos yo que soy una golosona). Que bien sientan las charlas sin interrupciones. Fue una mañana de chicas genial porque también se vino la pequeña Buhita de Miren y nos hizo reír mucho con sus ocurrencias.

Y luego siguieron las risas porque el Podcast de Espacio Madresfera se graba de una forma tan natural y desenfadada que es imposible no pasarlo bien. Para los niños había talleres y para las mayores la grabación en directo del especial  "Educar Con Humor. Ayer y hoy" con Petra Martínez y Olga Margallo. Todo empezó con música, que se ve que Mónica y Sunne ya tienen tablas como protagonistas de musical y siguió con grandes debates y "jardines" (por lo visto Sunne suele meterse en muchos por lo que comentó jajaja) que se resolvieron, como no podía ser de otro modo, con mucha gracia.

Petra nos contó cómo antes la maternidad se acogía como algo más natural y no se aferraban a la última corriente de pensamiento como si fuera una tabla de salvación para no incurrir en errores de crianza (¡y anda que no hay corrientes de pensamiento en este área! Millones y para todos los gustos). En su opinión lo más importante es el amor y que los hijos se sientan queridos. ¡Y que cada uno haga lo que crea que es más correcto! En la educación de un hijo hay muchas lágrimas y frustración, por eso hay que revestirlo todo con humor. No se acaba el mundo y al final vamos a seguir adelante pase lo que pase adorando a nuestros hijos. Olga confesó que ella se había sentido así muchas veces y que una ración de risas le había ayudado mucho a resolver situaciones de estrés y desesperación. En su opinión, se nos está yendo la olla a la hora de criar a nuestros hijos, hay que buscar el equilibrio entre quita niño y ¡oh! loado principito como puedo hacer realidad todos sus deseos para no traumatizarlo con una actitud negativa por mi parte. El exceso de información ayuda, pero también perjudica.

El humor nos ayuda mucho en ciertas ocasiones, por ejemplo en el tema de las rabietas. Dile al niño que cuando sienta que va a estallar exclame una palabra clave incoherente, como por ejemplo "¡Pepinillos!" y seguro que la tensión se escapa por esa grieta de humor que se abre en el momento más inesperado. Así lo hace Olga con sus hijos. "Educar es tan difícil que no queda otra que hacerlo con humor. Nadie da una educación perfecta porque nadie es perfecto" comenta. Al hilo de este pensamiento su madre apunta que "No se ve el resultado hasta que no son adultos". Que gran verdad, hasta que no crezcan no sabremos si nuestros esfuerzos para plantar buenos valores en ellos han dado fruto. Al final todo el mundo quiere poner su granito de arena, pero los padres son lo únicos que tienen en su mano la decisión última para adoptar el método que mejor cree que le va a ir a su familia. Sin olvidar que la bondad genera bondad, somos su ejemplo a seguir en lo bueno y en lo malo y nunca debemos perder esta gran verdad de vista.

Petra nos contó algo que muchas mamis vivimos como podemos: cuando nace el niño nuestro yo se desvanece. Tenemos que agarrarnos a nuestra identidad y no perderla en esa gran etiqueta que es MAMÁ. También somos personas, amigas, hijas, locas, curiosas, vanidosas... ¡Lo que haga falta! No sólo la mamá de...

Olga, por su parte, aseguró que lo que le quitaba el humor era discutir con su pareja sobre cómo educar a los hijos. Es algo por lo que hay que pasar porque a día de hoy es imposible emparejarse con un clon nuestro. Y además, la cosa sería demasiado aburrida. De los debates (hasta de los que acaban con ceño fruncido y dedo levantado) se pueden sacar muy buenas conclusiones. El cansancio también es un enemigo aférrimo del humor.

No faltó la gran pregunta: Cómo hacemos frente a la educación de nuestros hijos con respecto a la tecnología siendo ellos nativos digitales y nosotros analf... digoooo... tecnoler... digooo... ¡Inmigrantes, inmigrantes! Perdón. Un lapsus. Madre e hija estuvieron de acuerdo en que la solución no está en prohibir y ocultar, sino en acompañar y dirigir. Las nuevas tecnologías no son ni buenas ni malas, es su uso lo que marca la diferencia. Olga aseguró que sus hijos vivían con mucha normalidad que sus padres fueran youtubers porque, en realidad, son una familia de actores y un youtuber no deja de interpretar un papel delante de espectadores.

Olga presentó su libro "Youtuber a los 40", compuesto por estupendas fotografías de su marido y sus pensamientos sobre como educar con humor. Toca muchos temas con textos cortos muy amenos. Su capítulo preferido es el que versa sobre la depresión post parto.

También se habló de muchos muchísimos temas más como la lactancia, la política del zapatillazo, el Baby-led Weaning, el colecho... ¡Madre mía! Dio para muchísimo. Y eso que sólo contaban con hora y media de programa. A mí se me hizo cortísimo.

Muy grande el mensaje final: "Que cada uno eduque a su hijo como quiera mientras lo haga desde el amor". Muy de acuerdo con eso. A mí es una idea que me reveló un psicólogo infantil y que me ayudó muchísimo para gestionar un gran sentimiento de culpa en plan malamadre que me asaltó durante una temporada de poco dormir.

Estoy deseando asistir al siguiente programa en directo. ¡Qué sorpresas nos tendrá preparadas Madresfera!