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miércoles, 14 de marzo de 2018

Recetas exquisitas

Y sigue la fiebre de Daniel por coger libros de recetas para niños en la biblioteca de su cole. Ahora ha tocado Recetas exquisitas, en él que el azúcar es la reina. Supongo que por eso le gustó tanto a mi churumbel.

Nada más traspasar el umbral de la biblioteca ya tenía muy claro la receta que quería que hiciéramos: el tipi dulce. No parecían muy difíciles de hacer, así que me apunté los ingredientes para hacerme con ellos la siguiente vez que visitara un supermercado.

Iván consiguió ojear las recetas en un descuido de su hermano y también eligió un bomba edulcorada: balones dulces a la fruta, que de fruta no tenían nada y sí mucho de dulce.

Cargada de lacasitos, azúcar glas, mantequilla de la buena, leche condensada y demás ingredientes sanísimos de los que vuelven locos a mis niños llegué unos días después a casa. Esa misma tarde nos pusimos manos a la obra, pero no pudimos terminar porque ambas recetas requerían de espera. Para los tipis teníamos que hacer un bizcocho muy consistente al horno y en los balones había que esperar que la masa se enfriara. Así que lo dejamos para el día siguiente.

Venticuatro horas después, la mezcla de leche condensada, mantequilla y cacao en polvo seguía demasiado licuada como para hacer balones, pero para un mousse estaba de muerte. Le añadimos los lacasitos porque ya que los teníamos... No hay palabras para el estallido empalagoso que supuso esta golosina en nuestros paladares. Y en nuestros estómagos.

A la hora de hacer los tipis también nos encontramos con un problemilla. Seguimos las instrucciones al dedillo pero aquello parecía más bien un dado de cuatro caras que la casa de un indio. Sin desanimarnos hicimos el glaseado y los cubrimos alegremente. Justo entonces Daniel descubrió que no le gustaba nada dicho glaseado. Tuve que cortar por lo sano y salvar lo que aún no teníamos cubierto para la merienda del peque. Él usó el sobrante de los "balones" como cobertura.

Cada dos por tres se desmantelaban los tipis, pero nos importaba bien poco porque al final iban a acabar informes en nuestros estómagos.

Total, que en técnica nos merecemos un cero, pero que nos quiten lo bailao con nuestro empacho de azúcar.

10 comentarios:

  1. Tiene pinta de estar muy rico (a la par que saludable, jajajaja). Besotes!!

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    1. ya te digo. No sé cómo no tenemos dolor de barriga crónico en esta familia jajajaja

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  2. Ummmm q rico!!! bueno la técnica la iréis adquiriendo y sino... ¡creación artística propia! y si el resultado en sabor (lo importante) es extraordinario ¡genial!

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    1. Eso eso! Que en el estómago todo se mezcla jajajaja
      Lo importante es guarrear con cosas ricas como chocolate y leche condensada mmmmm

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  3. Mucho que conseguiste acabarlo. En mi casa, Nathan hubiera cogido una cuchara, se hubiera comido la mousse y se acabó la receta jajajaja.
    Pero bueno, la intención es lo que cuenta y el pasar el rato con nuestros peque.¿no?
    Un besazo enorme

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    1. Uy, no creas que no lo intentan jajaja
      Estos suelen picar de los ingredientes siempre siempre, así que tengo que calcular de más. Como bien dices, lo importante es pasarlo bien no hacer obras de arte :D
      Besazos!!!

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    2. Me encanta!!... te imagino haciendo cábalas: somos 4, preparo para 8.... jajajaja

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Me encanta saber lo que piensas.